mi hijo solo camina un poco más lento

Despedida en el Alvear de la obra «Mi hijo sólo camina un poco más lento», hasta 14 de abril

Luego de 10 años en cartel, se despide esta pieza de culto del teatro porteño, del dramaturgo croata Ivor Martinić, dirigida por Guillermo Cacace. 

Cuando se entra a la sala del teatro Alvear, los actores ya están sobre el escenario, en un espacio despojado. Unas sillas, un cuadrado central delimitado por cintas adhesivas blancas pegadas en el piso. Se mueven, conversan, miran la platea que de a poco se va llenando. No sorprende ver una silla de ruedas, un avance del título Mi hijo sólo camina un poco más lento. La obra pertenece al dramaturgo croata Ivor Martinic, con traducción de Nikolina Zidek y está dirigida por Guillermo Cacace. Luego de pasar con éxito por el circuito off, llega al Teatro Alvear, Avenida Corrientes 1659, sólo por 10 funciones, hasta el 14 de abril, de martes a sábados a las 20 horas, domingos a las 19.

La historia transcurre durante el día en que Branko cumple 25 años, un muchacho que por una enfermedad degenerativa perdió la movilidad de las piernas. Su madre quiere festejar esta “mitad de medio siglo” con toda la familia. Una reunión que disparará con un ritmo –nada  lento– y una tensión que no se pierde en toda la obra los conflictos que sobrevuelan, o quizás mejor sea decir: que están en lo profundo de esta familia. La abuela, el abuelo, los tíos, la hermana, una amiga, el novio de la hermana, más un narrador que, como en la tragedia griega, anuncia las acotaciones del texto dramático. En total son once actrices y actores en escena (ver ficha técnica).

Los diálogos interpelan al espectador, rencores, miedos, culpas, todo se lanza y vuelve. El cariño, el amor, el desencanto, el paso del tiempo, la memoria que se pierde, lo posible y lo imposible. El tema de la discapacidad tanto física de Branko, pero también emocional de los demás, y como cada uno lucha con las propias y las ajenas. Todo se planta en el escenario –con el humor necesario para sobrellevar estos temas–  y rebota en una platea que no está a oscuras. Todas las luces del teatro están encendidas, y  hacen que la sala parezca de día. Algo que recuerda la primeras funciones de este clásico del teatro independiente: arrancaron en Apacheta los fines de semana a la mañana, a plena luz.

 

Mi hijo sólo camina un poco más lento está cumpliendo diez años en escena, este aniversario y la llegada al teatro Alvear es un festejo, pero a la vez una despedida. Esta vez aseguran que serán las últimas diez funciones. “Cuando la gente me dice: ‘qué lindo llegar al Alvear’, más que llegar estamos de paso visibilizando esto que nace con mucho trabajo en el teatro independiente, pero que de todas formas que nos hagan lugar y terminemos nuestra temporada acá es un gran privilegio. Porque esto lo quiero decir con la mayor claridad posible: todos los años terminábamos y seguíamos y estas diez funciones son para nosotros la despedida definitiva de la obra, que a nosotros nos cuesta soltar y nos hace tanto sentido. Pero, esta vez nos pareció que era una decisión saludable entender también un corte. El 14 de abril nos vamos a despedir de esto tan entrañable para nosotros”, anunció Guillermo Cacace desde el escenario en el saludo final de la primera función a sala llena. Y llamó a «convidar” a verla.

También Cacace tuvo unas palabras para el teatro independiente: “Hoy con todas las cuestiones que estamos viviendo a nivel social, a nivel político, una vez más es interesante destacar esos lugares que no son semilleros de ningún otro lugar, son lugares que tienen un identidad en sí mismos, que nacieron como una alternativa al teatro comercial, al teatro público y que son los teatros alternativos. Y estos teatros también suceden gracias a financiamientos que nacen de lugares como el Instituto Nacional del Teatro, que en estos momentos tiene un gran riesgo de desaparecer. Entonces, no queremos que este tipo de fiesta la empañe ningún tipo de gobierno cuya sensibilidad de alguna manera no está a la altura de tanto trabajo”.

Si en estos diez años no la vieron, saquen entradas. Y si la vieron, siempre es bueno recordar cómo es el buen teatro, ese que te mueve las tripas y te hace vivir con intensidad las emociones.

VALOR LOCALIDADES: Platea $ 8.000, Pullman $ 5.700 Super pullman $ 4.700 Martes 9 y miércoles 10 $ 5.700. PODÉS SACAR TU ENTRADA ACÁ.

FICHA TÉCNICA

Elenco: Alejandro Guerscovich, Paula Fernández Mbarak, Antonio Bax, Romina Padoan, Pochi Ducasse, Luis Blanco, Clarisa Korovsky, Aldo Alessandrini, Julia Gárriz, Gonzalo San Millán, Juan Andrés Romanazzi.

Coordinación de producción CTBA: Eliana Staiff

Producción técnica CTBA: Pablo Rojas

Coordinación técnica de escenario CTBA: Celeste Faillace

Producción Romina Chepe

Asistencia de dirección Catalina Napolitano

Directora asistente Julieta Abriola

Arreglos musicales  Francisco Casares

Iluminación David Seldes

Vestuario y escenografía Alberto Albelda

Dirección Guillermo Cacace

Una coproducción del Festival Internacional de Dramaturgia (Europa + América), el Centro Croata del ITI (Instituto Internacional de Teatro) y Apacheta Sala Estudio. Con el apoyo de EUNIC (European Union National Institutes for Culture)