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En julio, llega Experiencia Molino, un recorrido guiado

Como en julio se cumple el aniversario de la apertura de Confitería El Molino, a partir del 4, se va a poder visitar (ya hubo otras visitas) y así conocer los espacios restaurados y la historia de este emblemático edificio, contada por especialistas.  

Una buena noticia, para los amantes de la historia, la arquitectura, y también la esencia de los edificios históricos de la Ciudad. Y, por supuesto, de las maravillas que logran las personas encargadas de restaurarlos. Ya estuvimos viendo cómo se iba recuperando paso a paso el edificio art nouveau de la antigua Confitería El Molino. La fachada quedó impecable, con su color original tal como estaba cuando se inauguró allá por 1917. 

La Confitería El Molino ya es un símbolo de la Ciudad de Buenos Aires, ese imponente edificio con su estilo art nouveau en diagonal al Congreso, con su cúpula con astas, tal como su nombre indica.Tiene mucha historia detrás, se empezó a construir en 1912, y se inauguró en 1917, recién fue declarada Monumento Histórico 80 años después. 

Dos reposteros italianos fueron los que la abrieron, Constantino Rosi y Cayetano Brenna, fue bautizada así, no por las astas que ostenta su frente, sino porque justo enfrente en la plaza del Congreso fue donde funcionó el primer molino harinero de la Ciudad.

Todo el material que se usó para construir el edificio de 5000 metros cuadrados fue traído de Italia, y el arquitecto que lo diseñó fue el mismo que hizo la Galería Güemes, Francesco Gianotti.

Pasó por varias dictaduras, incluido incendio, y por distintas manos, luego de que murieran sus dueños, hasta que en 1978 quebró. Tuvo que cerrar sus puertas en 1997, para que fuera declarada Monumento Histórico Nacional, pero la UNESCO duplicó la apuesta de darle valor a este hermoso edificio y en el 2000, lo declaró Patrimonio Histórico del Art Nouveau y la vanguardia de la Belle Époque. Un reconocimiento muy merecido.

En 2014, el Congreso Nacional sancionó la ley 27.009 y se procedió a la expropiación de la Confitería del Molino. Desde 2018, el órgano legislativo, así como el Gobierno nacional y la Ciudad de Buenos Aires, iniciaron la restauración del inmueble.

Luego de varios años de trabajo, ahora se puede visitar, ya los transeúntes pueden ver recuperada su fachada. Lo que estaba roto o muy deteriorado se suplió con materiales similares al original. Como la restauración de la cúpula, donde se repusieron piezas cerámicas, revoques., carpintería. Los leones alados que vemos hoy, se repusieron en base a investigaciones con fotos históricas, muchas que aportaron los mismos vecinos, que sirvieron para darle su aspecto original.

 Aquí te indicamos cómo hacer, tené en cuenta que si las visitas están agotadas (ojo, se agotan muy rápido) la última semana de cada mes de habilitan las visitas para el mes siguiente.

Las visitas se realizarán los días martes y jueves a las 10 y 14. Y el último sábado de cada mes a las 10 y 13 horas.

La inscripción previa será individual, a través de nuestra web. Cupos Limitados.

El ingreso es por Av. Rivadavia 1815.

EI recorrido es por escalera. Las personas con movilidad reducida podrán recorrer la planta baja.

La visita a la azotea se suspende por lluvia.

Hay que llevar el comprobante de inscripción.