Ewan MacGregor el conde más carismático de Rusia

Un caballero en Moscú es la última actuación para streaming de Ewan McGregor. La miniserie está basada en el best seller del norteamericano Amor Towles publicado en 2016.   Y está dirigida por Sam Miller y Sarah O’ Gorman. Se puede ver por Paramount, son 8 episodios.

La ficción sigue la historia del conde Alexander Ilich Rostov, “Sasha” para los amigos, condenado a muerte por los bolcheviques en 1922, un hecho fortuito lo salva de la horca, pero recibe el castigo de estar de por vida con arresto domiciliario en el hotel Metropol. El conde ha perdido su antiguo hogar y la vida de ostentación rusa que el nuevo régimen ruso se encargó de erradicar. Ewan McGregor está excelente en el rol de este aristócrata, sus gestos, su mirada,  modales, componen a la perfección el personaje. Tal vez sea uno de sus papeles memorables, quién no recuerda al enamorado doliente de Molin Rouge.

 

 

En este caso el protagonista se somete a la pena impuesta sin protestar, a pesar de que es despojado de todos sus bienes, comodidad, pero la resiliencia de este hombre dispuesto a todo por cuidar de los afectos y personajes que comienza a descubrir dentro del Metropol. También a través de flashback aparecen los recuerdos de su vida anterior, su madre, la hermana, el mejor amigo.  A pesar de todas sus desgracias el personaje no pierde ni su humor, ni su elegancia y costumbres refinadas, y menos su forma de ver la vida para la que siempre encuentra algo positivo.  En sus ocho capítulos la miniserie  nos ofrece momentos divertidos, que contrastan con otros de profunda tristeza.

El Metropol se convierte en un protagonista más de la serie, la mayoría de las escenas suceden ahí, en su lobby, sus sofisticadas habitaciones y recovecos que parecen formar un universo paralelo para el conde. El diseño de producción es del español Víctor Molero y la fotografía aporta la cuota necesaria para sentirse en los años 20. 

Dentro de los personajes que acompañarán (o harán difícil) el encierro de este aristócrata, está el agente de la policía secreta Ósip (Johnny Harrys), Nina (Alexa Goodall), una niña de nueve años, y Anna Urbanova (Mary Elizabeth Winstead, la pareja de Ewan en la vida real), una actriz de cine que se aloja en el hotel y que despierta el corazón del conde.

¿Por qué verla? 

Si te gustan las series de época, con personajes entrañables que viven las dramáticas consecuencias de la revolución rusa, sin caer en dramática exceso, con algunas escenas con buena dosis de humor, no lo dudes es para vos. Y, por sobre, una serie que nos recuerda la fuerza de la amistad, del amor, y de la resiliencia humana. Con un elenco con grandes actuaciones, y un enorme McGregor. Ideal para marotonear el fin de semana.