5.Viviendas hidroespaciales en la constelación de Yael, de La Ciudad Hidroespacial, 1970

Gyula Kosice, el escultor del agua, la luz y el tiempo

En el año del centenario del nacimiento del artista argentino, MALBA presenta Gyula Kosice, Intergaláctico, una exposición monográfica dedicada a su obra. Un justo homenaje al maestro del arte cinético, miembro de las vanguardias y fundador del movimiento Madí. Cuenta con la curaduría de María Amalia García y Mari Carmen Ramírez. Se puede visitar hasta el 4 de noviembre.

De todos los materiales que se podría listar con los que trabaja un escultor, tal vez, el agua o el aire no entrarían en la lista. Dos elementos que parecerían imposibles de esculpir pero que son con los que Gyula Kosice trabajaba, uniéndolos a la transparencia del acrílico y la dinámica del tiempo. Kosice creó elementos que trabajan lo kinético, que logran capturar para siempre un instante de movimiento. “Su producción pionera introdujo originales propuestas artísticas, como la escultura móvil e interactiva, representada por la emblemática pieza Röyi (1945). Al igual que otros artistas de su generación, utilizó la luz, el plástico y el movimiento, y a fines de los años 50 fue de los primeros artistas que incorporó el agua en sus obras”, dice María Amalia García, curadora de la muestra Gyula Kosice, Intergaláctico. La hidroescultura es su marca de autor.

Kosice fue un artista (falleció en 2016, a los 92 años) vanguardista y transgresor que resultó un misterio durante mucho tiempo, un artista que produjo incansablemente obras por más de 70 años. Nació con el nombre de Ferdinand Fallik el 26 de abril de 1924, en Kosice, en la frontera entre Hungría y Checoslovaquia, un país que ya no existe, y hoy pertenece a Eslovaquia. Llegó con su familia a Argentina, a los cuatro años. Y siempre se sintió parte de esta nación. Tal como Leonardo Da Vinci adoptó el nombre de su ciudad natal como suyo. 

 

Poder ver y valorar su obra a cien años de su nacimiento, es una buena razón para visitar la muestra “monográfica” –ya que no se trata de un retrospectiva–, Gyula Kosice, Intergaláctico. Una exposición y trabajo en conjunto con Museum of Fine Arts, Houston (MFAH), que prestó la instalación La Ciudad Hidroespacial, obra que expone en su sede desde 2009. Es la primera vez que se expone en Buenos Aires.

La muestra está compuesta por 80 obras, muchas de las cuales no se ven desde hace décadas, llevó tres años de preparación. Obras que proponen utopías urbanísticas, de arte, pero también propuestas filosóficas, estéticas y humanas. La exposición se organiza en cuatro núcleos temáticos: Espacio y transparencia, Luces en movimiento, Cuerpo de agua, y el último: La ciudad hidroespacial“Esta instalación es en principio y fundamentalmente un trabajo escultórico que evoluciona hacia un esbozo arquitectónico. Cada uno de los hábitats curvos y semiesféricos de plexiglás representa una tentativa de palpar, expandiéndola, la noción de ‘espacio’ que es transparente, maleable, dinámica y, en cierta medida, dimensional. Los habitáculos no son solo maquetas de lugares para vivir; al contrario, incorporan en ellos un manejo plástico-pictórico del plexiglás, el cual, en esencia, es escultórico (…) Kosice tuvo plena conciencia de que ‘lo escultórico’ era solo un paso en dirección hacia el pleno logro de su meta: valerse del arte para forjar un nuevo modo de organización social. Para alcanzar tal objetivo, ‘lo escultórico’ debía anularse a sí mismo», explica la curadora Mari Carmen Ramírez.

Para él el arte no era una cosa para observar, una cosa que esté fuera de la realidad, sino algo imaginativo de lo real, no era algo que está estático en un museo para que la gente mire, sino que el arte tenía que tener relación con lo social.  Entrar en su Ciudad Hidroespacial es como viajar al futuro. Kosice sintió tan posible este proyecto de vida del hombre en el espacio que lo compartió a la NASA. Kosice inventa el futuro, e imagina –o anticipa– que “el hombre no ha de terminar en la tierra”. Tal como escribió, en 1944, en la revista Arturo, que publicó junto con Arden Quin, Rhod Rothfuss y Edgar Bayley. Y de la que solo se publicó un solo número. Se podría decir que Kosice se propuso lo imposible: viajar al futuro, o mejor, que se adelantó a la ciencia, algo necesario para el arte, como él mismo dijo en alguna oportunidad.

Cuando en una entrevista le preguntaron cómo se definiría, dijo: “Único. Nada más. Porque si hubiera otro, no sería yo. Mis obras dicen mucho más de lo que puedo decirte yo ahora. Si mis obras no hablan por mí, no valgo de nada”. Sus obras lo definen, hablan por él.


Info útil

Pueden ver el video Gyula Kosice – Intergaláctico que realizó el MALBA aquí

Av. Figueroa Alcorta 3415

General: $6000.
Estudiantes, docentes y jubilados con acreditación: $3000.
Menores de 5 años: sin cargo.
Personas con discapacidad: sin cargo.

Miércoles

General: $3000.
Estudiantes, docentes y jubilados
con acreditación: sin cargo.
Personas con discapacidad: sin cargo.

Jueves a lunes de 12:00 a 20:00.
Miércoles de 11:00 a 20:00.
Martes cerrado.

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