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Pato Terán abrió su galería de arte en Pilar

  • noviembre 3, 2025

Pato Terán inauguró su galería en La Aldea, Pilar: un espacio que invita a mirar, compartir y dejarse llevar por el arte.

Pato Terán abrió su galería de arte en Pilar

En el polo gastronómico y de diseño de La Aldea, en Pilar, la artista y formadora Pato Terán inauguró su propia galería. Un refugio cálido y luminoso donde conviven artistas consagrados y emergentes, talleres, charlas y tardes de té con arte.

Por Susana Parejas

En el galpón de techos altos, revestido en madera, los grandes ventanales dejan pasar la luz como si el día respirara dentro. Dos olivos en grandes macetas custodian la entrada. En el interior, las pinturas, esculturas, los collages y tapices parecen esperar una mirada, una conversación. 

En ese paisaje de calma y textura, Pato Terán recibe y cuenta su historia. Habla de aquella epifanía, casi un relámpago, que la hizo decidir abrir su galería en La Aldea, Pilar. Un rincón rodeado de naturaleza donde el arte se suma al pulso gastronómico y al diseño de objetos, telas y formas.

Una epífania realizada

Desde hace cuarenta años Pato forma artistas. Su vida entera está atravesada por el arte, los collages, papeles antiguos y la enseñanza compartida. «Mi padre era coleccionista de pintura. Así que toda mi vida se ha ligado al arte. Cuando la gente dice que no se puede vivir del arte… yo he vivido del arte toda la vida: dando clases, vendiendo mis obras y formando otros artistas”, cuenta Pato.

“Lo cierto es que hay artistas consagrados y artistas emergentes –sobre todo– que son muy buenos y que nunca tienen la oportunidad. Y la oportunidad siempre está en una feria, con el costo que eso impone. Es como remar en dulce de leche todo el tiempo”, señala frente a las dificultades que se presentan a la hora de exhibir. Algo que ella misma vivió. 

Los artistas que expondrán sus obras durante un mes en Pato Terán Space & Gallery.

“Fue durante una feria Estilo Art, en La Aldea, organizada por Agustina Mazzini —madrina de la galería—, donde, junto a mi amigo Javier Iturrioz, también padrino del espacio y cómplice artístico, vi la sala de Malba Puertos y supe que era mi lugar, que aquí abriría mi galería”, dice Pato. Muchos la apoyaron en la decisión, y en tiempo récord (tres meses)  hizo todas las gestiones necesarias para que esa epifanía fuera una realidad.

Un espacio que se comparte

La galería Pato Terán Space & Gallery no es solo una sala de exposición: es un espacio para el encuentro. “Yo vengo de una escuela alemana donde la educación es horizontal, no es verticalista. Me han enseñado a aprender junto al otro. No le enseño nada a nadie, acompaño a la gente a formarse, a autogestionarse”, asegura Terán.

En ese mismo espíritu, Pato ideó las tardes de té y arte, encuentros íntimos para ocho personas con catering de Maru Botana (que también tiene su espacio en La Aldea), donde el arte se cruza con la conversación. “La idea es dar charlas… Una tarde de Basquiat. ¿Qué pasa con la ansiedad del hombre de hoy? ¿Quién es el nuevo Basquiat?”, anuncia entusiasmada.

El recorrido, las obras de diez artistas

Caminar por la galería es entrar en un diálogo de texturas y materiales. Diez artistas de distintas disciplinas, técnicas y lugares, exponen sus obras en esta la primera muestra que durará un mes.

Las obras de Nora Iniesta se presentan con una claridad que conmueve. “Siempre hay una sola anécdota —dice—, no hay confusión, no hay nada barroco”. Nora usa materiales cotidianos, “compongo a partir de lo que tengo”, concluye. 

Ethel Lissman, nació y vive en Montevideo, en sus trabajos rescata objetos que son legados familiares: la máquina de tejer de su madre, una radio que vino desde Europa del Este. Hace un registro fotográfico que luego interviene. “Todas tienen la misma narrativa, el mismo lenguaje, la idea es reformular objetos que para mí tienen muchos significados”, explica.

Izq. a der.: obras de Cristina Tchinnosian, textiles de Cristina Codern y el arte óptico de Cristian Mac Entyre.

En el book folding, Cristina Tchinnosian encontró una forma de arte que combina su amor por los libros con la creatividad y el reciclaje. “Reciclo los libros, los transformo, les doy otra vida. Le saco las tapas y los empiezo a intervenir plegándolos, no corto nada. Con el doblez le voy dando la forma que quiero”, explica. Tampoco tiñe las hojas, están con el tinte natural que le dio el tiempo. 

En una pared cercana, un gran corazón de tonos ciruelas, rosados, violetas se abre como una ventana. Junto a él un tapiz que llevó horas de trabajo. Son de Cristina Codern, quien trabaja –junto con su hijo– en textiles.  «Trabajamos con muchos materiales, la paja de seda natural es uno, el hilo de algodón es otro, trabajamos con hilo sisal, con fibra de sisal, con fibra de cañamo industrial. Todo textil», explica la artista.

Cristian Mac Entyre explora el arte geométrico, óptico y cinético. En esta muestra presenta composiciones acrílicas de motivos lineales que parecen cobrar movimiento al ser recorridas con la mirada.

Adriana Campos trabaja con carbón vegetal y vajilla. “Son piezas de un mosaico, con materiales inusuales”, dice, mientras señala sus “libros troceados”, pequeños libros que se forman un círculo entre las piezas de carbón vegetal.  

El negro profundo de la pintura asfáltica, o la brea, es un material con el que experimenta Soledad Dibetto, trabajándola con aguarrás y alcohol. “Pinto obra abstracta, donde expreso emociones mías y dejo que el espectador vea lo que quiera ver”, cuenta.  

Rosanna Lazzo produce sus propios papeles y los combina en collages abstractos: sedas, cartones, moldes, papeles que se cruzan y se superponen como si hablaran entre sí.

Entre las esculturas, las de Alejandro Abalo respiran madera. Sin títulos, sin nombres. “No quiero influenciar —dice—. Cada uno ve algo distinto, y eso me gusta”. También están las esculturas en cerámicas de María Mc Mullen, de la que también se exponen grabados. 

Pato Terán, una galería viva

Cada rincón parece tener respiración propia. Los papeles, las fibras, las maderas y los hilos se enlazan con la voz de Pato, que vuelve a recorrer el espacio, observando con ternura los mundos que allí conviven.

“Mi galería no solo es mi galería, también es la galería de los artistas que llegan. Es también de ellos.” Quizás eso sea lo que late en el aire: una casa para el arte que no separa, que invita.

📍 Galería Pato Terán
La Aldea – Panamericana km 44, Ramal Pilar.

Instagram Pato Terán

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